Grave situación pone en tela de juicio avances de SLEP en la región
Obras sin financiamiento reabren cuestionamientos al modelo SLEP en La Araucanía

Nuevas señales de fragilidad en la implementación de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) quedaron en evidencia en la Región de La Araucanía. Según informó Radio Biobío en La Araucanía, seis establecimientos dependientes del SLEP Costa Araucanía no cuentan actualmente con financiamiento para continuar obras de conservación, lo que podría derivar en su paralización o en proyectos inconclusos.
Los recintos afectados corresponden a las escuelas Santa María de Boroa, Arenas Blancas, Rayen Mahuida y Juan XXIII, en la comuna de Nueva Imperial, además del Liceo Reino de Suecia y la escuela Antonio Ladino, en la comuna de Saavedra. En todos ellos se ejecutan trabajos de mejoramiento iniciados durante el año pasado, los que ahora enfrentan incertidumbre presupuestaria.
A lo anterior se suma un antecedente que podría configurar una falta administrativa: los proyectos no fueron identificados por la Dirección de Presupuestos o, en su defecto, no fueron debidamente considerados por el propio Servicio Local de Educación Pública Costa Araucanía en la discusión de la Ley de Presupuestos 2026, lo que explicaría la ausencia de financiamiento para su continuidad.
El caso se suma a una serie de cuestionamientos que han marcado la implementación de los SLEP a nivel nacional, donde se han reportado problemas de gestión, retrasos administrativos y dificultades en la ejecución de recursos. La promesa de fortalecer la educación pública mediante una administración más eficiente y centralizada ha enfrentado, en distintos territorios, obstáculos que impactan directamente a las comunidades escolares.
En este contexto, la situación en Costa Araucanía vuelve a instalar el debate sobre la capacidad del sistema para asegurar continuidad en proyectos clave de infraestructura, especialmente en zonas con alta vulnerabilidad, donde estas obras resultan fundamentales.
El escenario también instala dudas sobre el avance de los SLEP en la zona de Cautín, donde su implementación forma parte del proceso de expansión del nuevo sistema. Casos como este ponen en tela de juicio la solidez del modelo, abriendo interrogantes sobre si existen las capacidades técnicas, administrativas y financieras necesarias para evitar que problemas similares se repitan en futuros servicios locales.




