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Lento, pero seguro: Nuevo Consultorio «Miraflores» espera financiamiento para ejecutarse

Del abandono al renacer: el largo camino del ex “Lechuga” para convertirse en un moderno recinto de Salud

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El antiguo edificio del ex Liceo Aníbal Pinto B-20, conocido popularmente como “El Lechuga”, parecía condenado a transformarse en una ruina urbana más. Sin embargo, hoy ese mismo recinto asoma como el futuro hogar del nuevo Consultorio Miraflores, uno de los proyectos de infraestructura sanitaria más esperados del sector norte de la capital regional.

Según confirmó el Servicio de Salud Araucanía Sur, la iniciativa ya concluyó su etapa de diseño y actualmente se encuentra en proceso de postulación para obtener el financiamiento que permita ejecutar las obras. El proyecto considera un plazo estimado de construcción de 28 meses y las autoridades esperan que durante este año puedan comenzar finalmente los trabajos.

La futura reposición del Consultorio Miraflores contempla transformar completamente el antiguo recinto educacional en un moderno centro de atención primaria, con 24 box multipropósito, box ginecológicos y dentales, áreas de rehabilitación, vacunatorio, salas IRA y ERA, espacios de salud mental y un Servicio de Alta Resolución (SAR), entre otras dependencias clínicas.

Pero llegar hasta este punto no ha sido fácil.

El ex Liceo Aníbal Pinto dejó de funcionar hace años y desde entonces comenzó una lenta decadencia. El inmueble, se convirtió con el tiempo en foco de inseguridad, vandalismo y ocupaciones.

Ya en 2011 el recinto aparecía en la agenda pública tras diversas tomas estudiantiles y ocupaciones de organizaciones sociales y mapuche.  Aquellos episodios fueron el preludio de una larga etapa de deterioro estructural y abandono institucional.

Con el paso de los años, vecinos comenzaron a denunciar robos, ingreso de personas en situación de calle y hechos policiales al interior del recinto. Uno de los casos más impactantes ocurrió en 2016, cuando fue hallado muerto un adulto mayor en el interior del edificio abandonado.

La situación llevó incluso a ejecutar cierres perimetrales especiales para intentar frenar el deterioro y recuperar la seguridad del barrio. En 2017, autoridades locales anunciaron que el lugar podría convertirse en un gran centro comunitario, iniciativa que finalmente nunca prosperó.

Mientras los proyectos cambiaban y las promesas se acumulaban, el “Lechuga” seguía deteriorándose.

En redes sociales y foros de exploración urbana, el edificio comenzó incluso a ser catalogado como uno de los lugares abandonados más emblemáticos de Temuco. Usuarios describían el recinto como un espacio peligroso, tomado y en ruinas, aunque todavía cargado de memoria colectiva para generaciones de ex estudiantes.

El cambio de destino llegó oficialmente en 2022, cuando el Ministerio de Salud anunció inversiones para fortalecer la atención primaria en La Araucanía y surgió la idea de reutilizar la infraestructura del ex liceo para levantar allí el nuevo Consultorio Miraflores.

En abril de 2023 comenzó formalmente el diseño del proyecto, etapa que quedó a cargo de una consultora especializada en arquitectura sanitaria.  Desde entonces, el proceso avanzó entre revisiones técnicas y tramitaciones administrativas.

En julio de 2024, reportes de prensa regional advertían que el proyecto seguía “a la espera”, aunque ya se encontraba en fases avanzadas de aprobación.  Hoy, el escenario parece distinto: el diseño ya terminó y la prioridad está puesta en asegurar recursos para iniciar las faenas.

La futura reposición del Consultorio Miraflores no solo apunta a mejorar la capacidad sanitaria de Temuco. También representa una intervención urbana de alto impacto en uno de los puntos históricamente más deteriorados del sector Pueblo Nuevo.

La transformación del antiguo liceo permitiría recuperar un inmueble que por años generó preocupación vecinal y convertirlo en un polo de servicios públicos, conectividad y desarrollo barrial.

Aunque todavía no se oficializa el monto final de inversión, proyectos de esta magnitud en atención primaria suelen superar ampliamente los varios miles de millones de pesos, considerando infraestructura clínica, equipamiento médico, accesibilidad universal y habilitación tecnológica.

Si los plazos se cumplen y las obras comienzan este año, el ex “Lechuga” podría dejar atrás definitivamente décadas de abandono para convertirse, hacia fines de la década, en uno de los recintos de salud primaria más importantes del sector norte de Temuco.

Incertidumbre por escaso avance de proyecto que convertiría al edificio del Liceo «Lechuga» en Cesfam

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