Proveedores advierten que el abastecimiento podría tardar una o dos semanas y todavía no hay precio asegurado
no sólo cuesta encontrar pellet, sino que tampoco existe certeza sobre cuánto terminará costando cuando el producto vuelva a estar disponible con mayor regularidad.

“Pellet va a haber, pero en una o dos semanas; lo que no sabemos todavía es a qué precio”. Esa es, en términos simples, la respuesta que están recibiendo algunos clientes que buscan hoy combustible para calefaccionar sus viviendas en Temuco y Padre Las Casas.
La frase, entregada por un proveedor del rubro consultado durante esta jornada, grafica una de las principales incertidumbres que enfrentan las familias de la zona: no sólo cuesta encontrar pellet, sino que tampoco existe certeza sobre cuánto terminará costando cuando el producto vuelva a estar disponible con mayor regularidad.
La situación ocurre en plena temporada de invierno y después de varios días en que consumidores de ambas comunas han reportado largas filas, restricciones en la cantidad de bolsas que pueden comprar y locales que simplemente se quedan sin stock.
La propia autoridad regional ha reconocido que existe una situación de “estrechez” en el abastecimiento. El seremi de Energía, Jorge Rathgeb, ha señalado que no se trataría de un desabastecimiento generalizado, sino de un problema asociado principalmente a la alta demanda y a retrasos en la distribución. Su estimación es que la situación podría comenzar a normalizarse durante las próximas dos semanas.
Pero para quienes necesitan calefaccionarse, esa diferencia semántica importa poco. Si hoy no hay pellet y la reposición se anuncia para dentro de dos semanas, la pregunta inmediata es qué harán las familias durante estos días de frío. Y la segunda pregunta es todavía más incómoda: cuánto costará ese pellet cuando llegue.
La información disponible durante agosto muestra que los precios ya presentan diferencias importantes entre proveedores.
Si bien un catastro elaborado con antecedentes de la Seremi de Energía y SERNAC registró bolsas de 15 kilos desde los $4.850 en Temuco y PLC. El problema es que esos precios corresponden a un levantamiento realizado entre el 3 y el 6 de agosto. En los días posteriores, el escenario cambió rápidamente. La realidad es que los valores aumentaron entre $1000 y los $2000 dada la demanda y el bajo stock del producto que a diario llega ambas comunas.
Y ahí aparece la incertidumbre que plantean los propios comerciantes: puede existir pellet en las próximas semanas, pero nadie se atreve a asegurar todavía cuál será el precio final.
El concejal de Padre Las Casas, Miguel Santana, ante este escenario se pronunció y solicitó que la Fiscalía Nacional Económica ponga atención al funcionamiento del mercado del pellet, particularmente frente a las dificultades de abastecimiento y las variaciones de precios. Si bien su plegaria no surta efecto en la Fiscalía, sí pone sobre la mesa una situación que bien podría agravarse con la falta del combustible y el aumento de las bajas temperaturas anunciadas para los próximos días en las familias de Temuco y Padre Las Casas.
Una política pública que hoy queda bajo la lupa
La crisis tiene además un elemento que vuelve particularmente incómoda la discusión para Temuco y Padre Las Casas. Durante años, ambas comunas han sido parte de las políticas de descontaminación que han promovido el recambio de calefactores a leña por sistemas a pellet.
La lógica era reducir las emisiones contaminantes y entregar a las familias una alternativa de calefacción menos dañina para la calidad del aire.
Pero ahora aparece la pregunta inevitable:
¿Qué pasa cuando una familia cambia su calefactor siguiendo una política pública y posteriormente no puede conseguir combustible para utilizarlo?
Y la pregunta siguiente es todavía más concreta:
¿Quién responde por esa familia cuando el pellet no está disponible o su precio se dispara?
La discusión adquiere todavía más fuerza considerando que durante julio se abrió una nueva convocatoria del Programa de Recambio de Calefactores para Temuco y Padre Las Casas, es decir, mientras se mantiene una política que incentiva el uso de estos equipos, el mercado enfrenta una nueva crisis de abastecimiento.
Mientras tanto, las familias tienen que calefaccionarse.
Y es precisamente ese desfase —entre el combustible que se necesita ahora y una reposición que podría llegar recién en una o dos semanas— el que está transformando una dificultad de distribución en un problema concreto para miles de hogares de Temuco y Padre Las Casas.
La autoridad habla de una “estrechez” temporal. Los productores sostienen que existe stock y que el problema está principalmente en la distribución. Los consumidores, en cambio, están viendo otra realidad: filas, restricciones, búsqueda de local en local y precios que ya no son los mismos de comienzos de mes.





