Mascotas ayudan a reducir la soledad y fortalecer el bienestar emocional, según expertos de la Universidad Santo Tomás Temuco
La evidencia científica y la experiencia clínica muestran que los animales de compañía pueden contribuir a disminuir el aislamiento, favorecer las emociones positivas y transformarse en un importante apoyo para las personas en distintas etapas de la vida. Especialistas advierten, sin embargo, que estos beneficios dependen de un vínculo saludable y de una tenencia responsable.

Las mascotas han dejado de ser solo animales de compañía para convertirse en un integrante más de muchas familias. Su presencia aporta afecto, compañía y también beneficios para la salud emocional de las personas, una realidad respaldada por diversos estudios científicos y que diariamente se observa en la práctica clínica veterinaria. Así lo explicó Samuel Vásquez, médico veterinario y jefe de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Santo Tomás Temuco.
El académico señaló que el estrecho vínculo entre las personas y sus mascotas se construye a partir de la convivencia diaria. «Este vínculo responde a la interacción cotidiana, la relación de cuidado y el compartir experiencias. Las mascotas tienen la capacidad de brindar compañía y afecto, pero también protección y lealtad. Esto hace que el vínculo sea estrecho, siendo consideradas un miembro más de la familia», afirmó.
Respecto a los beneficios de esta relación, explicó que existe abundante evidencia científica desarrollada en Europa, América Latina y Asia. «Diversos estudios han encontrado que la presencia e interacción con una mascota favorecen las emociones positivas, disminuyen las emociones negativas y ayudan a satisfacer necesidades psicológicas como el vínculo, la autonomía y la sensación de competencia. También se han observado menos síntomas depresivos en personas mayores y una menor sensación de soledad entre quienes viven solos», señaló.
Sin embargo, advirtió que estos efectos no se producen de manera automática. «Los beneficios dependen de la calidad del vínculo y no se generan solo por el hecho de tener una mascota. Además, su compañía debe complementar, y no reemplazar, el apoyo de otras personas o la atención profesional cuando esta sea necesaria», precisó.
Vásquez agregó que la convivencia con animales de compañía aporta beneficios en distintas etapas de la vida. En niños y adolescentes favorece el desarrollo de la empatía, el respeto y la responsabilidad, siempre bajo la supervisión de un adulto. En tanto, en los adultos entrega compañía y, en las personas mayores, puede fortalecer el sentido de propósito y disminuir el aislamiento.
La importancia de ese vínculo también se refleja diariamente en el Hospital Veterinario Docente de la Universidad Santo Tomás Temuco. Así lo indicó Viviana Nannig, médico veterinario y coordinadora del recinto, quien señaló que la relación entre las personas y sus animales se hace especialmente evidente cuando estos enfrentan una enfermedad. «Cuando una mascota se enferma existe una preocupación muy genuina de parte de sus tutores, porque para muchas personas son un integrante más de la familia. En especial cuando enfrentan diagnósticos complejos, ese vínculo influye directamente en la toma de decisiones y en el compromiso de trabajar junto al equipo veterinario para lograr la recuperación del animal», comentó.
La especialista explicó que, en esos momentos, el trabajo veterinario va más allá del paciente. «Nos damos cuenta de lo importante que es no solo tratar al paciente, sino también acompañar y orientar a la persona que está detrás de él», sostuvo.
Asimismo, señaló que la enfermedad de una mascota suele modificar la dinámica de todo el hogar. «Las personas organizan sus tiempos, realizan importantes esfuerzos económicos y buscan distintas alternativas para que pueda recuperarse. Eso demuestra que hoy los animales cumplen un rol muy importante dentro de las familias y que existe un vínculo afectivo cada vez más fuerte con ellos», indicó.
Nannig agregó que comprender esa relación también es importante desde el punto de vista clínico. «El estado emocional del tutor puede repercutir en el comportamiento del animal y favorecer su recuperación, por lo que ese vínculo debe ser considerado durante todo el proceso de atención».
Un vínculo que también implica responsabilidad
Ambos especialistas coincidieron en que los beneficios que aportan las mascotas están estrechamente relacionados con una tenencia responsable. Alimentación adecuada, controles veterinarios, ejercicio, estimulación y atención oportuna frente a cambios en su comportamiento o estado de salud son parte de los cuidados que permiten fortalecer esta relación y mejorar la calidad de vida de los animales.
«Cuidar a nuestras mascotas también significa prevenir. Los controles veterinarios, una buena alimentación y estar atentos a cambios en su comportamiento o salud pueden hacer una gran diferencia. Ellos nos acompañan durante muchos años y dependen de nosotros para tener una buena calidad de vida, por eso debemos entregarles también el cuidado y cariño que ellos nos brindan cada día», concluyó Viviana Nannig.





