La llegada de El Niño y las advertencias para La Araucanía
La influencia del fenómeno El Niño mantiene en alerta a las autoridades y comunidades de La Araucanía

La influencia del fenómeno El Niño mantiene en alerta a las autoridades y comunidades de La Araucanía ante un escenario marcado por lluvias más intensas, fuertes vientos y una mayor inestabilidad atmosférica durante la temporada de sistemas frontales.
Históricamente, los episodios de El Niño han estado asociados a un aumento de las precipitaciones en la zona centro-sur de Chile. En La Araucanía, esta condición eleva el riesgo de crecidas de ríos y esteros, anegamientos urbanos, remociones en masa y afectación de caminos rurales. Los suelos saturados por lluvias persistentes pueden agravar los efectos de cada nuevo frente que ingrese a la región.
En este contexto, las advertencias emitidas por Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres apuntan a precipitaciones que podrían acumular entre 45 y 55 milímetros en sectores precordilleranos y cordilleranos, acompañadas de vientos sostenidos entre 40 y 60 kilómetros por hora. Las ráfagas podrían alcanzar entre 70 y 80 kilómetros por hora en zonas expuestas, especialmente en el litoral y áreas altas.
Las autoridades advierten que estas condiciones podrían provocar inundaciones localizadas, desbordes de cauces menores, caída de árboles, daños en techumbres y cortes de suministro eléctrico. En sectores rurales, el riesgo aumenta debido a la acumulación de agua y al debilitamiento de terrenos y caminos.
Respecto de las temperaturas, El Niño suele favorecer registros algo más templados que el promedio en la zona sur del país. Sin embargo, la llegada de sistemas frontales intensos genera marcados contrastes térmicos, con descensos de temperatura tras el paso de las lluvias y probabilidad de heladas en sectores interiores durante las jornadas posteriores.
Uno de los fenómenos que también preocupa a los organismos de emergencia es la posibilidad de tormentas severas. Aunque los tornados continúan siendo eventos poco frecuentes en Chile, la combinación de aire húmedo, inestabilidad atmosférica y tormentas eléctricas puede generar condiciones favorables para la formación de nubes tornádicas. Los eventos registrados en el sur del país durante los últimos años han demostrado que estos fenómenos, si bien son excepcionales, pueden producir daños significativos en áreas urbanas y rurales.
Ante este escenario, SENAPRED ha reiterado el llamado a la prevención, recomendando a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales, limpiar sistemas de evacuación de aguas lluvias, asegurar techumbres y evitar desplazamientos innecesarios durante los períodos de mayor intensidad meteorológica.





