Carreras de perros: Aprobación de proyecto busca prohibir la actividad y abre debate entre animalistas y defensores de la actividad
Por ahora, la prohibición NO ES LEY. El proyecto continúa su tramitación en el Congreso.

La aprobación en general del proyecto que busca prohibir las carreras de perros en Chile volvió a instalar un intenso debate entre organizaciones animalistas y quienes defienden esta actividad, particularmente las carreras de galgos, argumentando que forman parte de tradiciones vinculadas al mundo rural.
La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la iniciativa con 80 votos a favor, 41 en contra y 7 abstenciones. El proyecto propone prohibir toda carrera de perros, independiente de su raza, en el territorio nacional y establecer sanciones para quienes las organicen o participen en ellas. La iniciativa deberá regresar a la Comisión de Medio Ambiente para su discusión en particular, debido a que recibió indicaciones.
Pero la jornada también dejó planteada con fuerza la posición de quienes se oponen a una prohibición total.
El diputado Ricardo Neumann (UDI) se manifestó partidario de una regulación estricta de la actividad, planteando que prohibirla no necesariamente significa que las carreras vayan a desaparecer. Su propuesta apunta a establecer controles y sanciones para quienes incurran en maltrato, pero sin asumir que todas las personas vinculadas a estas competencias cometen abusos.
“NO GARANTIZA QUE LAS CARRERAS DESAPAREZCAN”, sostuvo el parlamentario al referirse a la prohibición, defendiendo en cambio una “REGULACIÓN ESTRICTA QUE SANCIONE AL ABUSADOR” y cuestionando que se considere culpables a todos quienes participan de esta práctica.
Desde otros sectores que rechazaron la prohibición también se ha planteado que las carreras forman parte de una tradición vinculada al campo chileno. Durante la discusión parlamentaria, el diputado Pier Karlezi defendió la actividad y sostuvo que existe un arraigo de estas competencias en sectores rurales.
En la otra vereda, los impulsores de la prohibición sostienen que las carreras implican riesgos para el bienestar de los animales y han denunciado prácticas como el uso de sustancias para alterar el rendimiento de los perros, además de posibles situaciones de maltrato, lesiones y abandono.
La Cámara, además, rechazó por 50 votos a favor, 68 en contra y 10 abstenciones un proyecto alternativo que buscaba mantener las carreras, pero bajo un sistema de regulación que contemplaba controles veterinarios, condiciones para las pistas, medidas de seguridad y restricciones a prácticas que pudieran provocar daños o lesiones.
De esta manera, el debate queda abierto entre dos visiones: quienes consideran que la actividad debe desaparecer por razones de bienestar animal y quienes sostienen que debe ser regulada y fiscalizada, distinguiendo entre quienes podrían incurrir en maltrato y quienes desarrollan la actividad bajo determinadas condiciones.





