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406 familias ven nuevamente amenazado el sueño de la casa propia por hallazgo arqueológico en terreno del megaproyecto habitacional San Mateo

Dirigentes de los cuatro comités de vivienda solicitaron el apoyo del alcalde de Temuco, Roberto Neira, para gestionar una solución ante las nuevas observaciones del Consejo de Monumentos Nacionales, que mantienen en incertidumbre el avance del proyecto habitacional.

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La esperanza de contar con una vivienda propia, después de 15 años de espera, vuelve a enfrentar un complejo escenario para las 406 familias que integran el megaproyecto habitacional San Mateo de Temuco. Una nueva observación del Consejo de Monumentos Nacionales, en el marco de la evaluación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), mantiene en incertidumbre el desarrollo de la iniciativa y podría significar al menos un año adicional de retraso, afectando directamente a cientos de familias que llevan años luchando por concretar su sueño de un hogar.

La situación fue expuesta por las dirigentas de los cuatro comités de vivienda durante una reunión con el alcalde de Temuco, Roberto Neira, instancia en la que solicitaron apoyo para coordinar gestiones y avanzar en una respuesta institucional que permita abordar las observaciones y resguardar la continuidad del proyecto.

El jefe comunal expresó su preocupación por el escenario que enfrenta el megaproyecto San Mateo y comprometió el respaldo municipal para acompañar a las familias y gestionar alternativas que permitan avanzar en la solución de las observaciones. Asimismo, recordó las gestiones realizadas por el municipio para concretar la adquisición del terreno, cuya inversión alcanzó cerca de $3.000 millones.

“Como municipalidad, como alcalde, hice gestiones hasta los subsidios para comprar este terreno, que costó casi 3.000 millones de pesos. No podemos seguir permitiendo que Monumentos Nacionales siga truncando los sueños y el progreso de este país, entendiendo que tenemos que cuidar nuestro patrimonio histórico. Pero hay criterios para aquello, hay que saber utilizar la ley”, sostuvo Neira.

En esa línea, el alcalde informó que ya tiene gestionada una reunión en Santiago con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, instancia en la que se buscará abordar esta problemática, coordinar acciones y encontrar alternativas que permitan dar continuidad al megaproyecto habitacional. La gestión apunta a generar una respuesta institucional frente a las observaciones que hoy mantienen en incertidumbre a las 406 familias y evitar que los plazos sigan extendiéndose.

“Busquemos fórmulas para no rechazar el sueño de la casa propia de estas 406 familias. Como alcalde, haré todo lo que esté a mi alcance para apoyarlas y que les estemos entregando sus llaves de su hogar lo más pronto posible”, afirmó.

De acuerdo con la actualización del estado de la DIA, el Oficio N.º 5569 del Consejo de Monumentos Nacionales formula observaciones que deben ser abordadas durante el proceso de evaluación ambiental. Actualmente, la caracterización arqueológica y la obtención de las autorizaciones correspondientes constituyen el principal factor de incertidumbre para determinar los costos y plazos definitivos del megaproyecto.

Entre las gestiones prioritarias se encuentra revisar y responder técnicamente las observaciones formuladas, precisar el alcance y los requisitos de la caracterización arqueológica y sus respectivas autorizaciones, además de actualizar la programación y estimación de costos una vez que se encuentre definido dicho proceso.

Sin embargo, detrás de estos antecedentes técnicos existe una realidad que golpea directamente a cientos de hogares: familias que continúan pagando arriendos, adultos mayores, personas con discapacidad y niños que esperan tener, por fin, un espacio propio donde crecer y vivir con tranquilidad.

La presidenta del Comité de Vivienda Vía Continente, Claudia Traianca, manifestó la preocupación de las familias frente a un nuevo retraso y recordó los años de esfuerzo que han debido enfrentar para conseguir una solución habitacional.

“Nosotros somos representantes de 406 familias. Hace poco nos entregaron la respuesta de la DIA, donde aparecieron dos o tres muestras arqueológicas que, hasta el minuto, tampoco han sido analizadas. Nosotros necesitamos que esto se levante, porque somos respetuosos de nuestra historia y entendemos que vivimos en una zona arqueológica, pero esto nos retrasa prácticamente un año más. Llevamos más de seis años esperando para darle una solución habitacional a 406 familias y ahora, cuando estamos tan cerca, nos encontramos con esta situación”, expresó.

Por su parte, la presidenta del Comité Señora Marieta, Dania Rojas, puso énfasis en el impacto humano y económico que tiene esta situación, considerando que detrás de cada familia hay personas que ven cada vez más distante la posibilidad de acceder a una vivienda.

“Estamos hablando de 406 familias, pero somos más de mil personas que estamos a la espera del sueño de la casa propia. Lo que queremos es que esto no se detenga, que siga, que avance, porque muchas personas confían en nosotras y dependen de este proyecto. Los arriendos están caros y hay personas que a veces no tienen nada. Eso ya no queremos seguir viviéndolo. Hace seis años que tenemos este terreno, hace seis años que estamos luchando por esto y ahora que estamos tan cerca vienen a decirnos que, por una inspección visual, encontraron algo arqueológico. ¿Dónde está la felicidad de nuestra gente? ¿Dónde está la felicidad de los niños que están esperando su casa?”, señaló emocionada.

La preocupación también fue compartida por Leonardo González, representante de la presidenta del Comité Antiguo Amanecer, quien visiblemente emocionado relató la angustia que viven muchas familias que deben elegir entre pagar un arriendo o cubrir necesidades básicas.

“Yo tengo a mis hijos que están esperando su casita. A veces no hay ni para comer, pero hay que pagar el arriendo, y ellos llevan años esperando un hogar. Mis nietos, muchos niños, todos tenemos niños aquí esperando su casita, una esperanza de hogar. Hay familias numerosas que tienen que decidir si pagan el arriendo o compran alimentos, y lamentablemente eso nos pasa a muchos. No solamente a mí, también a mis hijos, a mis hermanos y a muchas otras familias que están detrás de estas directivas. Lo único que pedimos es que, por favor, nos ayuden”, manifestó.

Desde el comité también intervino su secretaria, Yanela Torres, quien cuestionó la incertidumbre que ha generado el proceso de inspección y la falta de análisis concluyentes respecto de los elementos encontrados en el terreno.

“Nosotros fuimos al terreno y lo recorrimos. Es un terreno abierto, por donde transitan personas, y encontramos mucha basura cerámica por distintos lugares. Lo que nos preocupa es que, a partir de una inspección visual, se haya generado una situación que puede detener todo el proyecto por más de un año, sin que hasta ahora tengamos claridad sobre el análisis de esos elementos. No estamos minimizando el trabajo de una profesional, pero pedimos un poquito más de criterio cuando se trata de un proyecto que va a favorecer a tantas personas”, sostuvo.

La dirigenta agregó que cada mes de retraso representa una nueva dificultad económica para las familias, que deben continuar haciendo esfuerzos para pagar sus arriendos mientras esperan una solución definitiva. “Cada mes que pasa y nos retrasan es un mes de arriendo que todas las familias tienen que ver cómo se las arreglan para pagar. Para nosotros es terrible. Llevamos seis años luchando por este terreno y ahora nos dicen que esto podría retrasarse un año más. Nosotros no lo vamos a aceptar, tenemos que seguir avanzando. Hay adultos mayores, personas con discapacidad y familias a las que les cuesta llegar a fin de mes. Vamos a llegar hasta las últimas instancias para solucionar esta problemática”, enfatizó.

Finalmente, se acordó impulsar un trabajo de coordinación y seguimiento interinstitucional junto a las directivas de los cuatro comités, la Entidad Patrocinante Consultora Plan Social Limitada y la empresa constructora Luis Sáez Thielemann, con el objetivo de abordar técnicamente las observaciones del Consejo de Monumentos Nacionales, precisar los requerimientos de la caracterización arqueológica y resguardar el avance del proyecto.

Para las 406 familias de San Mateo, esta no es solamente una discusión administrativa ni un nuevo trámite. Es la incertidumbre de seguir pagando un arriendo, de postergar proyectos familiares y de ver cómo una espera de 15 años amenaza con prolongarse aún más.

Son más de mil personas, entre niños, adultos mayores y personas con discapacidad, que esperan una oportunidad para dejar atrás la incertidumbre y abrir, por fin, la puerta de su propia casa. Porque detrás de cada una de estas 406 familias hay una historia, años de esfuerzo y un mismo anhelo: tener un hogar al que puedan llamar suyo.

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