Educación superior y movilidad social: el poder de una Red Transformadora
Columna de Opinión: Por Carmen Gloria Aravena Acuña, rectora Santo Tomás Temuco

El futuro se construye a partir de las oportunidades que somos capaces de generar hoy. En una sociedad marcada por los cambios tecnológicos y las nuevas demandas laborales, la educación superior tiene una responsabilidad fundamental: formar personas capaces de adaptarse, innovar y contribuir al desarrollo de sus comunidades.
En Santo Tomás creemos que la educación es una de las herramientas más concretas para impulsar la movilidad social. En Temuco, nuestra comunidad está integrada por 6.466 estudiantes pertenecientes al Instituto Profesional, Centro de Formación Técnica y Universidad. Más allá de esta cifra, hay una realidad que nos inspira: el 53% de los estudiantes del IP, el 55% del CFT y el 79% de la Universidad son la primera generación de sus familias en acceder a la educación superior.
Detrás de estos porcentajes hay historias de esfuerzo, familias que depositan sus esperanzas en una nueva generación y personas que están abriendo caminos para construir un futuro distinto. A ello se suma que más del 80% de nuestros estudiantes accede a la educación superior con gratuidad, una política pública fundamental para ampliar las oportunidades. Sin este apoyo, para muchos estudiar sería considerablemente más difícil o incluso imposible.
Esta realidad nos recuerda que no basta con abrir las puertas de la educación superior: también debemos ofrecer una formación pertinente y de calidad que permita transformar esa oportunidad en un proyecto de vida.
Una de nuestras fortalezas es que Santo Tomás integra los tres formatos de educación superior en Chile: Centro de Formación Técnica, Instituto Profesional y Universidad. Esta diversidad permite ofrecer distintas alternativas formativas y acompañar a las personas en diferentes etapas de sus vidas. Asimismo, programas como Advance responden a la necesidad de compatibilizar los estudios con el trabajo y las responsabilidades familiares.
Pero el futuro de la educación superior no depende solo del acceso. También exige innovación y capacidad de anticiparse a los cambios. La transformación tecnológica y la inteligencia artificial están modificando el mundo laboral, por lo que necesitamos formar personas con pensamiento crítico, creatividad, capacidad para resolver problemas y disposición para aprender durante toda la vida.
Nuestro modelo educativo pone al estudiante en el centro y promueve el principio de aprender haciendo: llevar los conocimientos a situaciones reales, desarrollar competencias a través de la experiencia y preparar a nuestros estudiantes para enfrentar desafíos concretos. La innovación y el emprendimiento son esenciales para formar personas capaces de aportar soluciones y generar valor en sus entornos.
En La Araucanía, este compromiso adquiere especial relevancia. Nuestra región necesita capital humano preparado para fortalecer sus sectores productivos, impulsar nuevas iniciativas y contribuir al bienestar de sus comunidades. Desde Santo Tomás Temuco buscamos aportar a ese desarrollo mediante una formación conectada con las necesidades del territorio.
Porque la verdadera movilidad social comienza cuando se abre una oportunidad, se fortalece con una educación de calidad y se concreta cuando los aprendizajes permiten construir nuevas posibilidades para las personas, sus familias y sus comunidades. Ese es el valor de la educación y nuestro compromiso con el futuro de La Araucanía.