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Tercer Tribunal Ambiental publicó su sentencia rechazando la reclamación de WTE Araucanía, empresa que desde el 2016 intenta construir un incinerador de basura en Lautaro para quemar la basura de toda la región. Esta sentencia viene a reafirmar el rechazo al proyecto del 2023 en el Comité de Ministros, y el 2022 en la Comisión Evaluadora Ambiental Regional. Ha sido una lucha que se acerca a los diez años, promovida por las comunidades mapuche Tripaiñan, Juan Chavarría y Pancho Cayuqueo de Malpichahue, organizaciones sociales de Lautaro como EcoLau y AMAS, miles de lautarinas y lautarinos que hicieron observaciones y marcharon contra el proyecto, la Municipalidad de Lautaro con los dos alcaldes que han pasado en este tiempo, y los dos concejos municipales completos. La incineración de basura con generación de electricidad, se presentó como una genial idea proveniente de los países más desarrollados que permitiría transformar la basura en energía. Es una idea muy atractiva en apariencia superficial, pero que al raspar la superficie se descascara fácilmente y no resiste el análisis. La incineración va en retroceso en Europa y Norteamérica, tras haber demostrado que por muchos filtros que se pongan, las leyes de la física no pueden evadirse. En lugar de evitar o reducir la contaminación, genera un incentivo a la producción de basura, y al quemarla la transforma en sustancias mucho más tóxicas que la basura original, que se acumulan en el ambiente y sobre todo en la cadena alimenticia, impidiendo la producción de alimentos sanos en muchos kilómetros a la redonda, y condenando a muchas generaciones a la contaminación con sustancias cancerígenas que se respiran y sobre todo consumen en la comida que se cultive bajo esa contaminación. Por eso, estamos felices de este nuevo rechazo al proyecto WTE Araucanía. Pero hoy enfrentamos junto a Lautaro un nuevo desafío: el proyecto Relleno Sanitario Pintamahuida, que se aprobó en la Comisión Evaluadora Ambiental el 8 de septiembre de este año, y también pretende instalarse en Lautaro. Es un proyecto con capacidad para recibir la basura de toda la región, que generaría el tránsito de 45 camiones de basura al día, emisión de miles de toneladas de metano, un gas 80 veces más potente que el CO2 en su efecto invernadero, contaminación de las aguas subterráneas y superficiales con líquidos lixiviados que dañarían las fuentes de APRs no solo de los sectores vecinos La Colonia y Malpichahue, sino que de las comunas de Galvarino y Cholchol. El lugar propuesto para el emplazamiento de este mega-relleno sanitario es un humedal reconocido en el inventario de humedales del Ministerio del Medio Ambiente, por lo que el daño al ambiente sería grave e irreparable si este proyecto llegara a hacerse realidad. Tanto el proyecto WTE Araucanía como el del relleno sanitario Pintamahuida de la empresa GERSA, responden a una misma lógica añeja que en lugar de resolver el problema, lo traslada y lo agrava: intentan deshacerse de la basura en lugares distantes de donde se genera, para que la basura se pueda seguir generando. No tiene sentido dañar la vida de comunidades rurales para que en las ciudades podamos seguir consumiendo y descartando a destajo, sin mirar los impactos de ese sistema de sobreproducción y sobreconsumo que nos han llevado a la triple crisis planetaria que hoy sufrimos: crisis climática, crisis de biodiversidad, y crisis de contaminación. Necesitamos comenzar a resolver estos problemas con soluciones de fondo. Por eso desde hace 15 años promovemos la estrategia Basura Cero, que busca reducir al mínimo la generación de basura que va a disposición final. Esto se logra con cuestiones simples pero que requieren decisiones firmes y fuertes, sobre todo de quienes tienen cargos de poder político, como concejales, alcaldes, gobernadores. Por el costo del relleno sanitario y/o del incinerador de basura, se podría implementar un sistema basura cero en toda la región: con educación ciudadana para la separación en origen y la recolección diferenciada puerta a puerta de los residuos orgánicos para que sean compostados, y de los residuos reciclables para que se transformen en materia prima. Así se reduciría en un 80% lo que hoy va al relleno sanitario Laguna Verde en Los Ángeles, o al vertedero de Mulchén. Afortunadamente se está avanzando en esa dirección, con los cinco proyectos de composteras subcomunales financiadas por el Gobierno Regional, que esperamos se implementen con éxito y junto con programas de educación y sensibilización a la ciudadanía. Pero falta mucho que hacer todavía, y en esa tarea nos ponemos a total disposición, así como para continuar la lucha contra el proyecto de mega-relleno sanitario Pintamahuida. WTE Araucanía puede apelar a la Corte Suprema como última instancia, pero solo con un recurso de casación. No podemos desearles suerte en ello. Tres rechazos consecutivos a su proyecto deberían ser más que suficiente demostración de que nadie quiere el incinerador de basura. Seguiremos apoyando la lucha contra la transformación de Lautaro en una zona de sacrificio regional. Una comuna no puede ser el botadero de las otras. Hoy celebramos una nueva victoria contra WTE Araucanía, y relevamos los aprendizajes que esta lucha nos deja, para lograr nuevas victorias en la defensa de nuestros derechos ambientales y la naturaleza.

El fallo ratifica el rechazo al proyecto de incineración de residuos en Lautaro, mientras organizaciones y comunidades advierten que la comuna enfrenta ahora un nuevo conflicto por el proyecto de relleno sanitario Pintamahuida

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El Tercer Tribunal Ambiental rechazó la reclamación presentada por WTE Araucanía, empresa que desde 2016 busca instalar en Lautaro un incinerador de residuos con capacidad para recibir basura de toda la región.

La resolución ratifica el rechazo adoptado en 2023 por el Comité de Ministros y, previamente, en 2022 por la Comisión de Evaluación Ambiental de La Araucanía.

La decisión pone un nuevo punto de cierre a casi una década de oposición de comunidades mapuche, organizaciones sociales, vecinos y autoridades municipales de Lautaro, quienes han cuestionado los impactos ambientales del proyecto.

Desde las organizaciones opositoras valoraron el fallo y señalaron que la incineración de residuos no constituye una solución de fondo al problema de la basura. En su lugar, plantean avanzar hacia una estrategia de Basura Cero, basada en la reducción de residuos, separación en origen, compostaje y reciclaje.

El llamado cobra especial relevancia ante el proyecto Relleno Sanitario Pintamahuida, aprobado el 8 de septiembre por la Comisión de Evaluación Ambiental y que también contempla su instalación en Lautaro. Según sus detractores, el proyecto podría recibir residuos de distintas comunas de la región y generar impactos asociados al tránsito de camiones, emisiones de metano y eventuales afectaciones a aguas superficiales y subterráneas.

Las organizaciones sostienen que ambos proyectos responden a un modelo que concentra la disposición de residuos en territorios rurales, en lugar de reducir su generación y promover sistemas de gestión sustentables.

“Una comuna no puede ser el botadero de las otras”, plantean, reafirmando su disposición a continuar la oposición a Pintamahuida y a impulsar políticas regionales de reducción, compostaje y reciclaje.

WTE Araucanía aún puede recurrir a la Corte Suprema mediante un recurso de casación. Mientras tanto, sus opositores consideran el fallo del Tribunal Ambiental como un nuevo hito en una movilización que ya suma casi diez años

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